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about 6 hours ago
Sencillamente, es prácticamente imposible encontrarse con algún usuario que no tenga instalada esta aplicación.
Es la
predilecta para conectar y charlar con todos nuestroscontactos. Así que,
¿te imaginas si te echan? ¿Si quedas fuera? Pues es algo posible y acá
puedes conocer los motivos.
Cada vez son
más los clientes de WhatsApp que se están quejando de que han sido
expulsados de la aplicación. En un principio los motivos no son
aparentes, pero lo cierto es que a la compañía recién adquirida por
Facebook no le tiembla el pulso en ninguna de estas ocasiones.
Los términos y
condiciones de uso de WhatsApp contemplan unas cláusulas que casi nadie
lee pero que conllevan, en caso de incumplimiento, la expulsión del
servicio. Para empezar, en el apartado C del punto 3, WhatsApp explica
que no permite el uso de sistemas automáticos para el envío de mensajes
masivos, como por ejemplo los robots, arañas o cualquier tipo de
software capaz de enviar más mensajes de los que "un ser humano sería
capaz de mandar en un periodo razonable de tiempo". Tampoco consiente
utilizar el servicio de mensajería con propósitos comerciales (spam).
Esto significa
que si la empresa norteamericana detecta que un robot o usuario están
enviando una gran cantidad de mensajes a otros clientes en un corto
espacio de tiempo, podría sospechar y finalmente suspender el servicio.
El contenido que no debes publicar en WhatsApp
En cuanto al
contenido de los mensajes que se escriben, la mayoría de clientes
desconoce que WhatsApp también impone limitaciones. Hay que destacar
antes de nada que esta herramienta está creada únicamente para uso
personal. En sus términos y condiciones la californiana hace mención a
la obligatoriedad de no recoger o almacenar información personal de sus
usuarios, incluyendo sus números de teléfono. De esta forma, las
compañías que lo utilicen para llegar a sus clientes también estarán
incumpliendo las condiciones de uso, por lo que serán susceptibles de
ser expulsadas.
Esto se aplica
también a aquellos pequeños comerciantes que están acostumbrados a
enviar publicidad a sus clientes a través de esta herramienta.
Según Pablo
Fernández Burgueño, socio del despacho de abogados Abanlex, "existen
muchos casos de grandes empresas que utilizan WhatsApp para
aparentemente resolver dudas técnicas, cuando en realidad la están
aprovechando para fines comerciales. Ocurre lo mismo con todas aquellas
emisoras de radio que se sirven de ella como medio para que los oyentes
envíen comentarios o participen en sorteos".
"Muchos
abogados la emplean también para asesorar a sus clientes. En estos
casos, además de incumplir la normativa de la aplicación al usarla con
fines profesionales, también violan la Ley de Protección de Datos al ser
una herramienta insegura de cifrado débil".
Pero no es el
único contenido que castiga la tecnológica. WhatsApp no tolera las
actividades infractoras de derechos de autor o de propiedad intelectual a
través de su servicio. En estos casos elimina todo el contenido si se
ha notificado debidamente.
"En este caso
WhatsApp deja claro dos cosas: que si subes o mandas información, que no
incumpla los derechos de autor o de propiedad intelectual de un
tercero. Y que, si lo haces, WhatsApp queda absolutamente indemne frente
a cualquier tipo de reclamación, además de guardarse el derecho de
repetir contra ti. Es decir, de iniciar un procedimiento judicial en tu
contra", ha explicado Cristina Sirera, experta en protección de datos
del despacho de abogados Elzaburu.
Reservado el derecho de admisión
Tampoco permite
enviar falsedades, amenazas, usurpar la identidad de otro usuario,
utilizar alguna herramienta para espiar, explorar o modificar el código
de la aplicación, o enviar malware. Incluso también se cubre las
espaldas en lo que se refiere a los menores de edad y al envío de
material adulto.
"El tema de la
edad y del contenido obsceno o adulto lo ha incluido WhatsApp para
asegurarse de que, si existe algún tipo de problema con algún menor, no
sean ellos responsables. En EEUU existen normas muy duras en materia de
protección de datos. Sobre todo en lo que se refiere a la salud,
tarjetas de crédito y menores", ha añadido Sirera.
En cualquiera
de estos casos, las condiciones de uso de la popular red de mensajería
dejan bien claro que esta se reserva el derecho a eliminar usuarios,
contenidos y mensajes sin aviso previo. De ahí la sorpresa mayúscula que
se llevan muchos cuando les desaparece la cuenta, aunque lo cierto es
que la compañía tiene por costumbre notificar las faltas que se están
cometiendo. En estos casos, si el infractor se convierte en reincidente
pierde la cuenta.
"WhatsApp tiene
muchas formas de reconocer a un cliente molesto. Una de ellas es que le
bloqueen muchos usuarios al mismo tiempo. En este caso la compañía
sospecha y pasa a investigar la actividad del sujeto. En caso de
dilucidar que está cometiendo alguna falta grave, le echan del
servicio", ha concluido Cristina Sirera.